A veces, me gustaría quererte tanto como si fueras mi hija, pero que genéticamente no lo fueras. Cada día te veo heredar cosas de mi, que me gustaría evitarte. Porque no sufras tanto como lo hice yo. Pero también es cierto, que gracias a eso, soy la persona que soy. Y los valores que he adquirido con la experiencia, también quiero que los tengas tú.

Así que, te veré crecer, si puedo, y te veré caer y aprender una vez y otra, pero espero estar cerca de ti para tenderte una mano.

Te quiero mucho, cariño.

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