LA CITA.

Hace más de 20 años que, el 26 de diciembre, tiene una cita con ella, para regalarle su presente por su cumpleaños. Al principio lo recibía de una persona, después lo compraba y luego volvió a recibirlo de otra. ¿Que más da? Lo importante es que es una rosa roja, como la sangre. Con el color que ya no tenía la suya cuando los dejó.
Este año tardará un poco en ir a verla. La enfermedad la tiene confinada en casa. Pero hasta que llegue el día, que sepa ella, que no la ha olvidado. Eso nunca.

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